El peligro al que se enfrentan nuestros niños

0
332

Buenas de nuevo Psicorockeros!!! Cuanto tiempo….

Después de este parón volvemos con muchas ganas para retomar esto de la educación, los peques, los papás y todo este rollo..En este caso, vengo a tomarme la licencia de exponer algo que he podido percibir en mi día a día de trabajo y que me inquieta mucho.

¿Qué está pasando?

Además de los procesos de intervención que llevamos a cabo, tanto logopedas como psicólogos y otras profesiones relacionadas con el ámbito sanitario y social, debemos realizar las labores de prevención sobre problemas que pueden surgir más adelante. En este artículo me centro especialmente en esto.

No voy a poder proporcionaros bibliografía al respecto, porque esto va de cosecha propia, aunque he leído y escuchado a otros profesionales que mantienen esta misma opinión.

Desde las intervenciones que llevo a cabo en el día a día he podido observar que existe un elevado número de consultas realizadas por los padres de “mis chicos” acerca de posibles problemas de desarrollo general y del lenguaje de los peques en edades tempranas. Y diréis: “Para eso trabajáis vosotros”. Y yo digo: “Sí, pero realmente es alarmante el aumento de este tipo de consultas”.

Por poneros un ejemplo, y este es el más numeroso. Muchos padres me consultan sobre la presencia de dificultades de estudio, de comprensión lectora, de atención y aspectos similares. Estas dificultades, junto con toda la información existente en internet, genera en todos los papás la necesidad de plantearme la misma pregunta: ¿Tiene mi hijo TDAH?

El número de casos de TDAH a lo largo de los últimos 10 años ha aumentado progresivamente. Según la OMS, desde 2006, el número de detecciones ha ido aumentando en un 5% cada año, es decir, desde 2006 la detección del TDAH ha aumentado un 55%. Esto en cierto modo es debido a la mejor detección de este trastorno con pruebas más específicas, a la difusión que se realiza sobre este trastorno en internet y otras fuentes, etc.

Aquí también podríamos entrar en debate, ya que muchos profesionales hablan de confusiones en los diagnósticos de profesionales llamando TDAH a una serie de síntomas que no cumple con todos los criterios del trastorno. En este caso los profesionales tenemos la responsabilidad de no “etiquetar” o denominar un conjunto de síntomas por algo que se le puede parecer … Pero bueno, eso sería meternos en otro fregao complicado que daría para varios artículos.

Esto mismo que ocurre con TDAH, también se da con problemas de desarrollo de lenguaje y de la lecto-escritura. Por ello, he podido percibir como decía al principio un aumento de la incidencia de trastornos del desarrollo de nuestros pequeñínes…

¿No estaremos haciendo algo mal con la educación de los pitufos? Porque no venimos con todo de serie…

children-887393_1920

¿De qué estoy hablando?

  • En primer lugar, la percepción de nuestros hijos/as como futuros/as máquinas, que van a ser el/la mejor en todo, nos lleva a equivocaciones con ellos. Por supuesto que queremos lo mejor para nuestros niños, y queremos que lleguen a lo más alto. Pero nos equivocamos apuntándoles a inglés, francés, robótica, fútbol, baile, natación, baloncesto, tiro con arco, mecanografía, biblioteconomía (que no sabemos pa´ que és) y todo esto, a la vez. Y lo peor de todo: nos equivocamos aún más apuntándole a todo sin preguntarles a ellos. ESCUCHARLES es algo esencial para que sus expectativas y sus metas se consigan.

Eso sí, para escucharles hay que pasar tiempo con ellos, y esto me lleva al siguiente punto.

  • Es esencial que pasemos tiempo con nuestros pequeños. Salimos por la mañana de casa, les dejamos en el cole; comen en el colegio; les recogemos a las 5 para llevarles a inglés, que entran a las 5:30; salen a las 7; les bañamos; cenamos; a la cama.

Esto podría ser un día cualquiera de cualquier familia.

Todos sabemos que el mundo actual nos lleva a trabajar y trabajar para poder sobrevivir como en una jungla. Estamos de acuerdo. Pero si esto es así, es importante que pautemos momentos del día para pasarlo con los peques y sobre todo, hablemos e interactuemos con ellos.

Vamos a pasar de las tablets, los smartphones, televisiones y otras distracciones cuando estemos con los nenucos.

  • Todos necesitamos la certeza de tener alguien siempre, siempre, siempre ahí. Para los que han seguido los artículos anteriores, hago un guiño a los Modelos Internos de Trabajo. Esto permitirá al pequeño avanzar en su desarrollo, centrando su atención en el resto de cosas que le rodean, aprendiendo y experimentando. Es algo notorio que los pacientes con los que he trabajado que proceden de situaciones de privación estimular y que no han tenido familia o una figura de apego consolidada en la niñez más temprana, aunque posteriormente si hayan tenido esa familia, sean diagnosticados de TDAH por los profesionales entre los 5 y los 7 años. El porcentaje de estos casos es redondo en mi día a día: el 100%.

No me quiero alargar más, pero creo que han quedado claros los aspectos que quería resaltar como factores preventivos ante posibles problemas en el desarrollo de los niños: evitar el estrés diario, fomentar la interacción con ellos en el día a día, dilatar lo máximo posible el tiempo que pasamos con ellos, y estar ahí siempre que lo necesiten.

Sé que es complicado de llevar a cabo y cuadrar todo, pero con estos aspectos, disminuimos en gran medida las dificultades en el cole, en su comportamiento, en sus relaciones con los demás y les damos un empujón para que pueda conseguir las metas que se vaya proponiendo en su futuro.

Después de esta “vomitona” me he quedado mucho más agusto. Necesitaba decirlo y compartirlo con vosotros para que el día de mañana tengamos adultos seguros de sí mismos, competentes, trabajadores y con las metas claras.

Sin más que decir por el momento. Seguimos maquinando. Muchas gracias por la atención.

Disfruten.