The Walking Beard: el músico del pasado

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Entrevistar a Marco para mi es especial. Siempre he sido muy fan de todo el folclore americano: la parte más oscura del blues, country y rock, o  la más profunda. Hay un autor en concreto The White Buffalo, que me vino a la cabeza la primera vez que le escuché.

Su música es original, y al contrario que otros músicos que solo saben sacar la esencia de este estilo de música a través de la composición en inglés, Marco lo consigue también en castellano, por ejemplo en “No soy de aquí”.

Él es The Walking Beard, músico salmantino que acostumbra a deleitarnos en su ciudad natal y que a día de hoy se está moviendo por otras provincias y comunidades autónomas en la gira de su primer LP “Metanoia”.

 

Bienvenido caballero, un placer tenerte en Psicorockgía por fin. ¿Quién es The Walking Beard, cómo nace esta iniciativa y en qué artistas te sientes reflejado o influenciado?

The Walking Beard, como todo proyecto artístico, nace de la necesidad de expresarnos. Para ello he acudido a lo que he tenido cerca desde siempre, la guitarra y las músicas que he bebido de mis padres.

Como bien dices, este primer EP tiene mucha influencia del folk americano y el primer blues. Músicos famosos como Clapton, Robert Johnson o Muddy Waters han estado siempre cerca de mi oreja por la parte del blues. En cuanto al country y el folk, creo que, en estos momentos, se está dando un gran resurgimiento. En toda la música acústica se oyen sus reminiscencias. Si tengo que mencionar algún ejemplo diría que The Lumineers y Old Crow Medicine Show están haciendo un trabajo tremendo.

He tenido la suerte de tener padre músico y oír distintos estilos en el sótano de casa. Aunque haya empezado sonando al Estados Unidos rural, el proyecto está encontrando su coherencia dentro de la canción de autor. Me parece un género muy interesante, ya que no se trata de seguir una fórmula o cumplir las normas de un género, sino de hacer canciones, y ahí entra todo. Mi objetivo se centra cada vez más en dar a mis temas reminiscencias, ritmos y colores del folclore, empezando por el propio y siguiendo en el mundo entero.

Es una pena ver cómo perdemos la cultura en la que se criaron nuestros abuelos. Hoy en día se mira mucho para fuera en busca de riqueza cultural y, aunque no es negativo, nos olvidamos de la riqueza propia, que no es poca. En este ámbito siempre me ha impresionado el trabajo que hacen grupos como Mayalde en transmitirla por el tiempo y el espacio.

Esta es una pregunta que se hace todo guitarrista cuando empieza. ¿Cómo has desarrollado la habilidad para tocar arpegios como los de “I Know” y cantar a la vez? Parece cosa fácil, pero por experiencia sé que no es nada sencillo.

Realmente no existe ningún tipo de truco. Como bien sabes es sólo una cuestión de práctica. Personalmente creo que la forma más rápida de avanzar en la música es escuchar mucho y tocar hasta cansarse. Y siempre queda mucho por aprender.

Últimamente se cuestiona la tradición de que, entre otras disciplinas, la música tenga un escaso papel en la educación de los niños y niñas. ¿Qué opinas sobre esto? ¿Qué crees que puede aportarles desarrollarse en esta área?

La verdad es que no estoy muy puesto en los beneficios que produce el estudio de la música y seguro que tú sabes mucho más del tema, así que no me meteré en ese pantano en concreto. Pero sí creo que la música es una parte esencial en la educación y por desgracia no se le da la importancia necesaria.

Desde la radio del coche a los villancicos, siempre estamos rodeados de música. Y ésta crea el contexto en el que crecemos y nos formamos como personas. Pero es cierto que cada vez hay menos bailes y cantos en las casas y creo que, cada uno en la nuestra, tenemos que hacer por retomar esas costumbres maravillosas que animan hasta la peor comida familiar.

Resulta maravilloso ver en algunos países (África, el Caribe…) una población formada en la música y el ritmo popular. Esto sólo puede conseguirse dándole una mayor importancia a la música en las escuelas y fuera de ellas. Que no lleguemos a encontrar casa sin instrumento.

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Imagen de Carlos Bartol

Metanoia es tu nuevo EP, ¿por qué ese nombre? ¿qué has querido transmitir a tus oyentes con estos seis temas? Puedes ir de uno en uno si te ves con fuerzas.

Con tu permiso, para la primera pregunta te voy a dejar el texto de presentación tal y como aparece en el EP:

“Metanoia: (del griego μετανοῖεν, metanoien, cambiar de opinión, arrepentirse, o de meta, más allá y nous, de la mente) es un enunciado retórico utilizado para retractarse de alguna afirmación realizada, y corregirla para comentarla de mejor manera. (Wikipedia o Enciclopedia Británica, quién sabe estos días…)

En el primer cristianismo hace referencia a la epifanía del que encuentra a Cristo. Aquí no. Metanoia es un brusco cambio de rumbo. Una reestructuración y posterior renacimiento en una forma más adaptativa. Y, como dijo Antonio Muñoz, metanoias las menos. Espero que con este disco cumpla mi cupo por un tiempo.”

Todos hemos pasado por esos momentos de huida de lo que nos rodea o del camino que decidimos seguir. Y, aunque la duda siempre es constructiva, creo que hay que tratar de mantenerse fiel a uno mismo y a las decisiones que se toman. Estos últimos años he encontrado muchas oportunidades de darme a la metanoia y me he dado cuenta de que lo fundamental no es dejarse llevar por ella sino aprovecharla para echar una mirada crítica a lo que estamos haciendo.

Al escribir mis canciones siempre parto de un impacto emocional fuerte. Con mi naturaleza nerviosa y algo díscola necesito de esa chispa para sentarme a escribir algo hasta el final.

Dentro de este primer EP se pueden diferenciar en dos bloques las canciones por su temática e idioma. Por un lado, las tres canciones en inglés tiran del tema amoroso que, como bien decía una abuela de un amigo, son las más bonitas. Además, el blues no deja de ser el blues y necesita de ese tono melancólico. Por otro lado, los tres temas en castellano tienen un componente de crítica social y canción protesta:

“No soy de aquí” trata del sentirse desplazado y, en los conciertos me gusta dedicarla para todos los refugiados que se han visto obligados a dejar sus casas por culpa de conflictos bélicos por todo el mundo. Y es un tema al que no hay que dejar de dar voz porque los gobiernos guardan silencio y no cumplen las tasas prometidas de acogida. Para colmo, los chicos de Proactiva Open Arms están en juicios por salvar a gente de ahogarse en el mediterráneo, acusados de tráfico de personas. En efecto vivimos en un mundo de locos.

“Silencio” tiene la curiosidad de que fue escrita a lo largo de varios años. El estribillo nación en el desierto marroquí como por arte de magia y no fue hasta dos años después que conseguí encontrar las estrofas que lo acompañan. Al final terminó tratando de cómo, después de todas las injusticias que encontramos en el camino, por la noche llega la calma y el silencio, como si nada hubiera pasado, pero también guardando ese decoro del duelo. En la grabación decidí meter un pitido a modo de censura sobre una palabra en concreto como crítica por las condenas que últimamente hemos visto que vulneran repetidamente y con saña la libertad de expresión en nuestro país.

“Mano entera” es un intento de retratar nuestra generación. Nos llaman Millenials, Generación X y, en ocasiones, seguimos siendo los ninis. Pero la realidad es muy distinta. Somos la generación más preparada de la historia de nuestro país, con menos perspectivas de trabajo y de asentarnos a corto plazo. Pero, detrás de un gran manto de conformismo sigue existiendo ese espíritu crítico al que tenemos que aferrarnos. Porque, como siempre, si trabajamos juntos podemos enfrentar lo que venga.

Bueno, tengo que manifestarme como fan incondicional de “The Woman in the Flower Dress, sobre todo de ese arpegio que creo que es de un banjo”, ¿te sientes bien recibido con las canciones que cantas en inglés? ¿Crees que ahí tienes que centrarte más en cómo queda la música que las letras?

Me hace gracia que menciones en concreto ese arpegio porque no se trata de un banjo. Está grabado inflando un globo dentro del agujero de la guitarra. Es una de las pequeñas tonterías con las que más disfruté durante la grabación.

El problema del idioma siempre está presente. No es posible llegar de igual forma al público en otro idioma que no sea el suyo. Pero hay sonoridades que dependen del idioma y no sólo de la música que lo rodee.

Sin embargo, creo que eso no es excusa para darle más importancia la música que a la letra. Cada canción, igual que tiene su ritmo, armonía y melodía, tiene su idioma. Y, aunque se pueden cambiar cualquiera de esas cosas, la canción cambia con ellas.

Como sabes, una de nuestras insignias es el papel de la música en el aspecto psicológico. ¿Cómo crees que la música puede ayudar desde el punto de vista individual a una persona? ¿Y cómo crees que puede hacerlo desde el punto de vista social?

Como te dije antes, en psicología soy un ignorante, pero puedo hablar de mi experiencia. Yo diferenciaría escuchar música de tocar un instrumento. Escuchar música tiene los beneficios de cualquier arte, genera sentimiento en el público y enseña el punto de vista del artista, con lo que siempre se puede aprender.

Tocar un instrumento también da muchos beneficios. Voy obviar la diversión y el subidón que da subirse a un escenario. Yo he encontrado en la música una forma de meditación activa y expresión independiente de la oralidad. Creo que fue en un libro de Asimov en el que leí acerca de un arte del futuro que consistía en crear atmósferas y así es como me gusta ver la música. Te hace creador de atmósferas a partir del sonido.

A nivel social crea una identidad y facilita la interacción interpersonal. Vayas a donde vayas siempre puedes acabar cantando alguna canción con un desconocido. Aunque no creo que la música sea un lenguaje universal, sí nos une a todos.

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Imagen de Carlos Bartol

Imagino que no siempre que te pones delante de un público has tenido un gran día. Puede que en algunas circunstancias o por algunos motivos te sientas más inseguro un día. ¿Cómo puede una persona que quiere dedicarse a la música lidiar con todo eso? ¿Cómo lo haces tú?

Subirse a un escenario se trata de un trabajo como cualquier otro. Hay días en los que no quieres bajar del escenario y otros en los que no quieres subir. Pero no por ello das menos. Así que cuando te cuelgas la guitarra y te acercas al micro, te pones la máscara de actuar, porque el público siempre merece todo lo que puedas dar. Muchas veces salen las cosas más bonitas en los días peores.

En cuanto a la inseguridad por la técnica y los errores que puedas cometer, lo único que se puede hacer es prepararse todo lo posible antes del concierto. Pero una vez allí hay que olvidarse y simplemente hacerlo lo mejor que puedas. Al público le vale más un músico disfrutando que un músico perfecto.

Mi experiencia es que en Salamanca hay oportunidades de tocar en público para los músicos, pero no ocurre así en otras ciudades, donde es difícil ver locales que semanalmente tengan actuaciones musicales. ¿Por qué crees que ocurre esto? ¿Por qué en Salamanca si se da esta circunstancia?

En Salamanca esto ocurre porque, al ser una ciudad universitaria, hay mucha población joven que, en ocasiones, dan vida este tipo de propuestas. Sin embargo, muchas veces nos vemos con conciertos de calidad absolutamente vacíos.

Creo que falta mucho trabajo de educación del público. Y me incluyo en ello. Por norma general, ninguno estamos dispuestos a dar dinero por un artista que no hemos conocido. Y eso tiene que cambiar. Tenemos que concienciarnos del valor del trabajo musical e invertir tiempo y dinero en ello. Habituarnos a ver un concierto a la semana si es posible. La única razón por la que no hay oferta musical es porque nadie está dispuesto a invertir. Músicos que quieran girar todo lo que pueden no faltan.

Para bien o para mal, están cogiendo mucha fuerza los conciertos en formato “taquilla inversa”. Esto quiere decir que la gente puede echar lo que quiera tras el concierto. Este formato es muy útil para agrupaciones emergentes y desconocidas, pero, por desgracia, acostumbra a los dueños de los locales y al público a ver una oferta cultural gratuita.

Así que vamos a intentar formarnos como público para poder llenar de música las ciudades y de comida las despensas de los músicos.

Cuéntanos cuáles son tus próximos conciertos y donde pueden ir a verte nuestros lectores.

Por desgracia ahora mismo me encuentro en parón porque me estoy recuperando una intervención para quitarme un nódulo en la garganta, pero quien quiera puede seguirme en mi página de fb The Walking Beard. Allí pueden contactar conmigo, pedir ejemplares del EP y seguir todas las noticias y vídeos que iré subiendo. Y, en cuanto me vuelva la voz, espero verlos a todos en los escenarios.

¿Quién te ha apoyado en tu desarrollo como músico? ¿Crees que se deja espacio para la música que se sale de lo comercial en las discográficas? Danos tu opinión sobre esto último.

A quien más tengo que agradecer es a mi padre, por enseñarme tanto y, sobre todo, por grabar y editar el disco. También a la Sala Micenas-Adarsa, y a los micros abiertos de Salamanca, en especial a Cómete el escenario, del Rastrel, que me han ayudado a darme a conocer en la ciudad.

Las discográficas raramente se mojan más de lo debido. En ocasiones fichan músicos que nacieron en la escena alternativa, pero sólo cuando ya han alcanzado una fama propia.

Sin embargo, existe mucho espacio de movimiento ahora mismo, pero es muy difícil poder rentabilizarlo hasta el nivel de primera fuente de ingresos. Ahora mismo hay todas las facilidades para autoeditar tu disco, subirlo a las plataformas digitales y encontrar bolos por toda nuestra geografía. El crowdfunding ha ayudado a dar el empujón necesario para que nazcan cientos de proyectos hechos con mucho amor y ganas de dar música.

Hay que remarcar la importancia de las redes sociales y Youtube en la difusión musical del momento. En especial a canales como SDMA (Sesión de micros abiertos), Sofar o Directo en Lavapiés.

Elige un artista y una canción inolvidables para ti. De esas que quizás te hayan ayudado en algún mal momento, o hayan potenciado uno bueno.

En este momento estoy obsesionado con una cantautora mexicana, Silvana Estrada. Me la recomendó hace poco Pako Portalo (quien, por cierto, está haciendo ahora un crowdfunding para sacar su disco, así que echadle un ojo también) y me ha fascinado su voz y sentimiento. Podéis buscar en Youtube su canción “Sabré olvidar” y me entenderéis en un momento.

Por último, ¿sigues componiendo? ¿Qué ideas tienes para tu próximo proyecto? ¿Te saldrás de este estilo, o quieres seguir la misma línea?

Como dije antes, el proyecto está tomando un cariz de canción de autor. En estos momentos estoy planificando mi siguiente disco, del que tampoco quiero adelantar mucho. Sólo diré que se llamará “De acá para allá” y tendrá unos toques de folklore castellano y otros de música caribeña. Os juro que no lo inspiró la versión merengue del himno del PP. Así que a seguir con el mestizaje.

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Fernando Díez Serrano
Psicólogo general sanitario y fundador de Psicorockgía. He sido ponente en TEDxCalledelacompañia y he colaborado con empresas como Psiky, Egoland o Psicología y Comunicación. Actualmente ejerzo de psicólogo en Clínica Centro Estación en Ávila. La clave para dar sentido a la vida está en el arte, está en la música.