Los trastornos de la conducta alimentaria

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Si analizamos la sociedad actual, donde el culto al cuerpo y la preocupación por el mismo es cada vez más común, los trastornos de la conducta alimentaria se están convirtiendo en una epidemia. Por lo tanto, es normal nos surjan preguntas sobre este tipo de trastornos y la respuesta que solemos dar es parecida a la siguiente:

“Los trastornos de la conducta alimentaria son la bulimia y la anorexia y se dan en adolescentes del sexo femenino que, debido a que se ven gordas, evitan comer o vomitan lo que comen para conseguir así “el peso ideal” ”.

En algunas ocasiones también añadimos que las personas que padecen este tipo de trastornos son “niñas mimadas” que quieren llamar la atención de sus padres mediante la comida y la pérdida de peso. Sin embargo no es así, los trastornos de la conducta alimentaria son mucho más que eso, las personas con este tipo de trastornos sufren.

Por lo tanto, es necesario que juntos derribemos los mitos que acompañan a los trastornos de la conducta alimentaria, ya que lo único que hacen es estigmatizar y dañar a las personas que los padecen.

En este texto vamos a plantear algunas de las características más importantes de estos trastornos, quiénes los padecen, qué tipos hay y por qué se dan. Así entendemos mejor la existencia de los mismos, su complejidad y lo más importante, podremos ayudar a las personas que los padecen.

Lógicamente no podemos englobar todo esto en un único texto, pero el objetivo es crear una idea general de lo que son estos trastornos para después poder enfrascarnos a fondo en temas más específicos.

¿Quiénes son los protagonistas de estas historias?

Tenemos que saber que aunque estos trastornos aparecen principalmente en chicas adolescentes, también se dan en hombres y su aparición no es específica de la adolescencia. El comienzo puede ser más temprano o más tardío, pudiendo empezar en la infancia o en la etapa adulta.

Ahora quiero que analicemos la sociedad actual: cada vez hay más hombres prestándole atención a su cuerpo y a su imagen, la adolescencia se está adelantando y se tarda más en llegar a la etapa adulta.

¿Qué quiere decir todo esto? En los trastornos de la conducta alimentaria existe un factor social muy importante, aunque más tarde comentaremos más factores que influyen en estos trastornos, es necesario entender cómo influye la sociedad.

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Las personas que padecen este tipo de trastornos quieren o necesitan cierta aceptación por parte de un grupo. A su vez, la sociedad nos impone que la delgadez es sinónimo de éxito, por lo que la aceptación de la que hemos hablado se consigue mediante la modificación del cuerpo, hasta conseguir el peso deseado.

En principio eran las mujeres en edad adolescente las que se preocupaban más por conseguir esta aceptación, ya que tanto la publicidad como la sociedad en general exigía ese “cuerpo perfecto” para ser la “chica perfecta”.

Esta presión, se ha ido extendiendo a otros grupos: hombres, preadolescentes y mujeres adultas. Por un lado cada vez vemos más productos de belleza destinados al público masculino, el culto al cuerpo es cada vez mayor en este sector y también se les exige llegar al “chico perfecto” mediante un “cuerpo perfecto”.

Por otro lado la adolescencia empieza más temprano, los niños ya no juegan a la pelota, prefieren internet y centrarse en su cuerpo. Cuando comienza el desarrollo y se pierde ese “cuerpo de niño” empiezan los problemas.

Finalmente la edad adulta no llega a los 25 como antes, ahora la gente estudia, se forma o tiene menos responsabilidades, por lo que hay más tiempo para centrarse en el aspecto. De esta manera, los trastornos de la conducta alimentaria están llegando a todos los rincones de la sociedad.

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Tipos de Trastornos de la Conducta Alimentaria

Ahora vamos a comentar los tipos de trastornos de la conducta alimentaria y sus características más importantes.

Anorexia

Se caracteriza por reducir la ingesta de comida hasta llegar a un índice de masa corporal muy bajo. Las personas que tienen este trastorno controlan de manera muy estricta todo lo que comen ya que existe un miedo atroz a engordar.

Cualquier persona puede padecer cualquier tipo de trastorno ya que como hemos dicho anteriormente, aparecen con la combinación de muchísimos factores. Sin embargo a veces se repite cierto patrón y las personas que padecen anorexia suelen ser perfeccionistas, necesitan sentir que tienen el control sobre su vida.

Cuando sienten que no lo tienen, sufren. En estos momentos la única manera de reducir este malestar es recuperar el control. ¿Cómo lo consiguen? Si nos ponemos a pensar hay muy pocas cosas que se puedan tener totalmente bajo control, excepto la comida: podemos controlar lo que ingerimos y lo que no. Por lo tanto si pueden elegir no comer, se genera cierto bienestar ya que sienten que han recuperado parte del control.

Bulimia

Se caracteriza por reducir la cantidad de alimentos ingeridos hasta que es imposible controlar la ansiedad que se produce. En este momento comienza el atracón, para después vomitar y así aliviar el sentimiento de culpabilidad.

Los atracones que se dan en la bulimia consisten en comer de manera desordenada mucha cantidad de comida y sin hacer caso a la sensación de saciedad (no paran aunque se sientan “llenos” ya que no comen por hambre, si no para poder calmar la ansiedad).

Después de comer viene la culpabilidad ya que han acabado comiendo muchísimo, algo que va totalmente en contra de su objetivo principal: adelgazar. La única forma de acabar con esta sensación tan desagradable es deshaciéndose de la comida que han ingerido. ¿Cómo? Vomitando.

Trastorno por atracón

Este trastorno consiste en ingerir grandes cantidades de comida sin vomitar después. Las personas con este trastorno utilizan la comida para regular sus emociones. Por ejemplo: si la persona tiene mucha ansiedad porque ha discutido con su jefe en el trabajo come hasta que logra tranquilizarse, en lugar de buscar otro tipo soluciones.

De nuevo se ingiere muchísima comida y de manera desordenada. Al finalizar el atracón las personas se sienten deprimidas y muy avergonzadas por la cantidad de comida que han ingerido.

A veces las personas con trastorno por atracón quieren adelgazar después de un periodo de atracones, sin embargo no es una característica principal en el trastorno. Recordemos que esta particularidad está presente en la anorexia y en la bulimia: se quiere adelgazar a toda costa.

Vigorexia

Este trastorno está aumentando, sobre todo en el mundo masculino. Consiste en realizar deporte de manera excesiva (obsesiva) y mantener un régimen muy estricto para llegar a conseguir un cuerpo escultural o mejor dicho, conseguir el ideal de un cuerpo escultural.

La persona que padece este trastorno quiere estar cada vez más fuerte y para ello, cada vez realiza ejercicio físico y come lo que sea necesario para conseguirlo. Sin embargo nunca es suficiente.

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Este trastorno se oculta entre los gimnasios y la moda “fit”, pero es igual de dañino que los anteriores. El problema es que existe una línea muy fina entre una “vida saludable” y este tipo de trastornos. En muchas ocasiones cuesta distinguirlo, pero la vida de estas personas se ve afectada.

Los trastornos que hemos comentado (y muchos más) están situados a lo largo de un continuo donde en un extremo está la anorexia y en el otro la obesidad. Además se sitúan los diferentes tipos de dietas que existen (algunas más saludables que otras).

Por lo tanto las personas que padecen alguno de estos trastornos pueden moverse a lo largo de este continuo, tener síntomas de diferentes trastornos o empezar con todos los síntomas de un trastorno determinado y acabar teniendo los síntomas de otro. El factor común que une a estas personas es el malestar emocional asociado al trastorno

¿Por qué surgen los TCA?

Esta pregunta que hacemos es muy general y aun no se sabe de manera exacta porque surgen. Parece que diferentes factores (desde ambientales hasta genéticos) pueden aumentar o disminuir la posibilidad de que se desarrollen estos trastornos.

Lo que tenemos que tener en cuenta es que no surgen porque la persona deja de comer, o porque empieza a vomitar cuando siente que ha comido demasiado. Según Rosa Calvo, pionera en este campo, estas conductas son la punta del iceberg o el síntoma más visible.

Los trastornos de la conducta alimentaria aparecen por diversos motivos (muchísimos) y en ocasiones muy complejos, por lo que podríamos decir que son trastornos “multifactoriales”.
Además la influencia de estos factores depende de cada persona, de su entorno y del tipo de trastorno que aparezca. Por lo tanto para que la idea nos quede clara, comentaremos algunos de estos factores y los dividiremos en tres grupos: factores predisponentes, precipitantes y de mantenimiento.

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Factores predisponentes: En este grupo vamos a englobar aquellas experiencias que se dan antes de que el trastorno aparezca y tienen un papel importante en el desarrollo del mismo.

Por ejemplo: ver a adultos de referencia (madres, padres o hermanos) realizar dietas de manera continua dándole demasiada importancia al peso o al físico, sentir que su entorno no reconoce los logros realizados o sentir que sus padres le exigen demasiado, haber tenido problemas con la comida en la infancia como tardar mucho en comer o no querer ingerir determinados alimentos, que sus compañeros del colegio se hayan burlado de su peso en la infancia, etc.

Factores precipitantes: en este grupo vamos a incluir las situaciones que se dan justo antes de que empiece el trastorno y que pueden ser las responsables de que se desencadene.

Por ejemplo: un cambio de ciclo -del colegio al instituto, del instituto a la universidad, de la universidad a un nuevo trabajo…-, la incapacidad de gestionar un nuevo cambio como por ejemplo un embarazo (cambio radical del cuerpo, como ocurre de la infancia a la adolescencia) o una ruptura sentimental, etc.

Factores de mantenimiento: son aquellos factores que hacen que se mantenga el trastorno, es decir, son circunstancias que, por un motivo determinado o que en un principio parecen “agradables” para la persona que tiene el trastorno.

Por ejemplo: una persona con anorexia, al principio de su enfermedad recibe piropos por adelgazar, esto es gratificante por lo que seguirá adelgazando para conseguir esos halagos de este tipo como por ejemplo; “¡Qué guapa estás! Como has adelgazado ¿no?”. Por otro lado la sensación de bienestar que provoca el atracón (por el simple hecho de comer) hace que este se repita, es decir, que se mantenga.

Después de comentar de manera muy resumida cada trastorno, las personas que pueden sufrirlo y las “causas que lo pueden provocar” comenzarán a surgirnos muchas dudas, es lo más normal del mundo.

Sin embargo, sí nos ha quedado claro que este tipo de trastornos son complejos y que las emociones están muy presentes hemos avanzado muchísimo. Las personas que lo padecen sufren ya que han surgido de una situación a la que no han podido hacer frente o no han encontrado los recursos necesarios para hacerlo y es necesario que comencemos a entender este sufrimiento.

Como consecuencia de esto, se han escondido detrás de la comida. No son “niñas mimadas”, son personas que sufren. Por lo tanto, si tenemos a alguien cerca que sufra alguno de los trastornos que hemos comentado, sería de gran ayuda en su tratamiento que tratásemos de entender lo que les ocurre: así se ayudaremos mucho más de lo que se creemos.