La sociedad “depresiva” del siglo XXI

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Esta es la carta de presentación a lo que serán una serie de artículos que tratarán sobre la depresión, la música y su convivencia en una misma persona, Bruce Springsteen, también conocido como The Boss.

Actualmente nuestra sociedad es considerada como depresiva, pero ¿es esto realmente cierto? ¿O es más el afán de etiquetar y lucrarse con todo este tema? Este primer artículo pretende plantear la idea de que la tristeza es una emoción positiva que el ser humano no debe rechazar, ni comercializar (como están haciendo las empresas farmacéuticas).

 En el mundo post-moderno predominan los valores como la felicidad, el triunfo, el éxito… donde “ser feliz” es una obligación, por lo que procesos cotidianos como la tristeza se patologizan, se consideran una excepción y no se permiten. Otro problema además del sobrediagnóstico es el de la hipermedicalización donde se enmascara el síntoma. Por ejemplo, tomar una pastilla para la ansiedad hace que esta desaparezca, pero no el problema que la ha generado.  La ansiedad es la alarma que informa de que algo va mal; es conveniente trabajar con ella, indagar porqué se está sintiendo y afrontar el problema. Lo mismo ocurre con la tristeza; hay que sentirla, adentrarse en ella y convertirla en algo positivo o reconstructivo. Que un síntoma desaparezca no quiere decir que el problema esté resuelto, sino que está encubierto y aparecerá por otro lado (somatización: El premio grande de la atención primaria donde, por cierto, no hay psicólogos).

En este mismo sentido, se ha idealizado el concepto de SALUD. La sociedad incita a creer que se puede aspirar a una salud perfecta; si una persona no tiene ese estado idílico (e imposible), está enferma. Se ha creado el mercado del miedo, generando sentimientos de culpabilidad ante la tristeza. Se están inventando enfermedades, hasta el punto de que ser feo tiene una etiqueta diagnóstica denominada “diskalia”. Un individuo que normalmente se consideraría sano, hoy día, cabe dentro de 10 o 12 categorías diagnósticas del DSM (la biblia de psiquiatras y psicólogos).

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¿Qué se propone ante toda esta mercantilización? un cambio de Zeitgeist, es decir una nueva visión social que perciba la tristeza como una emoción positiva que el ser humano no debe rechazar, sino que debe sentir, e indagar, para crear con ella algo constructivo. También se propone acercarse a la esencia del malestar, en lugar de contaminar la mente de las personas con etiquetas o trastornos y crear control intrínseco ante la adversidad.

El personaje que se trae hasta aquí asociado a la depresión es Bruce Springsteen, quién tiene una de las carreras musicales más brillantes y coherentes del mundo. Actualmente ha hablado públicamente sin reservas sobre su depresión. En sus memorias (publicadas en 2016) muestra con detalle su vida, y como la angustia era la musa de su música y el rock and roll su medicina. Springsteen es un claro ejemplo de persona resiliente que utiliza su malestar de manera creativa para mejorar su ser. Por todo ello, no debe ser entendido como una excepción sino como un ejemplo a seguir para evitar la estigmatización de la tristeza y la enfermedad mental.

En los próximos artículos nos acercaremos a la esencia de la depresión a través de la experiencia que ha tenido este cantante con ella. A lo largo de ellos, se darán una serie de pautas para realizar su correcto diagnóstico. De ese modo, se ayudará a identificarla para poner en marcha cuanto antes las herramientas necesarias para su superación.

Alba Sánchez Morán.

Referencias Bibliográficas

Frances, A. (2014). ¿Somos todos enfermos mentales?: Manifiesto contra los abusos de la psiquiatría. Barcelona: Ariel

Sánchez, A y Fdez-Guerrero, M.J (2017). Trastorno depresivo persistente: ¿enfermedad? (Trabajo fin de grado). Universidad Pontificia de Salamanca, Salamanca.

Sánchez, T. (2012). El Zeitgeist contemporáneo y la tendencia al sobrediagnóstico. Intersubjetivo, 12(1): 125-142.

Springsteen, B. (2016). Born to run. Barcelona: Penguin Random

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Alba Sánchez Morán
Graduada en psicología con mención en Psicología clínica. Mi experiencia en el complejo hospitalario universitario de Badajoz me ha permitido obtener conocimientos en el ámbito de la psicopatología y psicooncología. Actualmente, estoy realizando el Master de Psicología General Sanitaria y completando mi formación en la clínica Psicotorres. Estoy especializándome en la corriente psicoanalítica pero también tengo formación sobre otros enfoques como el humanista, sistémico y cognitivo-conductual.

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