Ideas irracionales en pareja

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En la entrada de hoy hablaremos de las ideas irracionales que influyen en las relaciones de pareja. Aprenderemos qué son, cuáles son las más comunes en los noviazgos, matrimonios y relaciones afines, qué papel tienen en éstos y qué podemos hacer para flexibilizarlos al ritmo, de momento, de los estadounidenses Foo Fighters:

Seguro que al leer esto nos hemos quedado exactamente igual que antes. Pensaremos: ¿qué son ideas irracionales? ¿qué tienen que ver con nosotros y nuestra pareja?, en definitiva: ¿de qué estamos hablando?

En cuanto comencemos a ver ejemplos es probable que nos sintamos identificados con alguna de ellas y lo entendamos todo mejor. Incluso puede que estén tan dentro de nosotros que no consideremos que “ideas irracionales” sea la mejor forma de definirlas. Sin embargo y conforme vayamos avanzando en la lectura descubriremos que, independientemente de todo esto, alguna vez han dañado nuestra relación de forma directa o indirecta.

Las ideas irracionales son formas de pensar que la sociedad y/o nuestros aprendizajes han instaurado en nosotros y, hoy en día, pueden influir en nuestras vidas y en la forma en la que desarrollamos nuestras relaciones. Esto ocurre porque generan pensamientos automáticos, que son los que se activan ante las situaciones del día a día.

Sin embargo, no nos vale utilizar como excusa “yo soy así”, “es lo que me enseñaron”, “así lo he aprendido” o el famoso “a estas alturas no voy a cambiar”, tengamos la edad que tengamos. Los psicólogos existimos porque creemos en el cambio de las personas, y sabemos que las cosas que se aprenden pueden desaprenderse. Si merece la pena, ¿por qué no intentarlo?

1 1254760156mOJO - Ideas irracionales en parejaSegún Albert Ellis, creador de la Terapia Racional Emotiva (TRE), cómo nos sentimos no depende de los acontecimientos, sino de nuestra forma de interpretarlos. Nuestros sentimientos, además, tienen su papel sobre nuestra forma de actuar. Por tanto, si conseguimos cambiar nuestros esquemas mentales, generaremos estados emocionales nuevos más realistas que nos harán menos daño. Además, desplegaremos comportamientos diferentes.

Veamos un ejemplo de esto: Marta pasa un día entero trabajando y percibe que es un día de esos en los que todo sale mal. Se repite a sí misma que sería mejor que no se hubiera levantado: “qué día más desaprovechado”, “qué ganas de pillar la cama”, etc.

Todos estos pensamientos negativos proceden de una idea de fondo, probablemente algo como “es catastrófico el hecho de que las cosas no vayan como uno quiere”. Marta, como es lógico pensando así, vuelve a casa con una mezcla de tristeza y enfado muy curiosa: no le apetece ver a nadie y se mete en su cama mientras repasa el día que le ha tocado soportar.

Imaginemos que, el mismo día duro de trabajo, Marta piensa “este error me servirá para la próxima vez”, “un día malo lo tiene cualquiera”, “al final del día, me premiaré por haberlo intentado”. Estos pensamientos más neutros no parecen proceder de la idea rígida de la que hablábamos antes. Marta, cuando vuelva a casa, no se sentirá tan mal y se dirá a sí misma: “voy a llamar a Sara y pasaremos un buen rato: seguro que saco algo bueno del día.”

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La situación, si nos fijamos, es exactamente la misma: lo que ha cambiado es la forma de interpretarla de Marta. Como consecuencia de este cambio en su forma de pensar, también ha cambiado su forma de actuar: meterse en la cama frente a quedar con Sara.

Aclaremos algo en este punto: no se trata de estar alegres en todos los momentos de nuestra vida y ante cualquier acontecimiento adverso. Tenemos derecho a sentirnos mal, a tener días feos y a quejarnos por ello, pero siempre podemos disminuir parte de este malestar a través de lo que pensamos y nos decimos a nosotros mismos sobre el acontecimiento en sí.

En la pareja, como en cualquier otro ámbito, los pensamientos actúan entre los acontecimientos externos y lo que sentimos y hacemos con respecto a ellos. Un conflicto en pareja está mediado por muchos pensamientos negativos. Estos pensamientos pueden proceder de creencias aprendidas, tema principal de este artículo.

No podremos avanzar si no hemos entendido que a veces no es tanto lo que haga nuestra pareja (un acontecimiento externo incontrolable), sino nuestra forma de interpretarlo.

Las ideas irracionales en las relaciones amorosas son destructivas y generan problemas, tanto que en psicología existen tests que se usan en terapia de pareja para localizarlas y poder trabajar con ellas, como por ejemplo el llamado Relationship Beliefs Inventory (RBI, Inventario de Creencias sobre la Relación, Eidelson y Epstein, 1982).

Consideremos esta entrada como un medio para dar el primer paso en el camino de hacer nuestras ideas más funcionales, y hagámoslo mientras escuchamos uno de los temas más exitosos de Kings of Leon: “Sex on fire”.

Este primer paso del que hablamos consiste en saber que existen, conocerlas, entenderlas y localizarlas en nosotros. Es probable que no sea suficiente con esto para flexibilizarlas. Por ello, si creemos que están ahí y perjudican nuestra relación sería interesante acudir a un profesional para que nos ayude a hacerles frente y a realizar cambios en nuestro comportamiento a través de las mismas.

Como hemos explicado antes, algunas de estas ideas están tan arraigadas en nuestra sociedad que nos llamará la atención encontrarlas catalogadas como “irracionales”:

Idea irracional 1: El desacuerdo en la pareja es destructivo

No solemos tolerar que nuestra pareja presente puntos de vista diferentes a los nuestros. Tendemos a pensar que algo va mal en nuestra relación cuando no estamos de acuerdo con nuestro/a compañero/a en algo.

Incluso podemos sentirnos horriblemente mal tras una discusión porque pensamos que ésta es como una “grieta” que se ha abierto en la relación y, por tanto, con ella aumentan las probabilidades de que esta relación acabe. Parece que, en el fondo, creemos que nuestra pareja debe ser un “calco” de nuestros pensamientos y de nuestra forma de ver la vida.

Pensamientos a los que da lugar: “hemos vuelto a discutir, esto no va bien”, “somos muy diferentes, esto no funciona”, “otra grieta más en la relación”…

Idea más funcional: si bien es cierto que, sobre todo a la larga, es positivo para la relación tener puntos de vista en común, pensemos lo siguiente: ¡qué aburrido sería compartir nuestro tiempo con una copia calcada de nuestra mente! No nos aportaría nada, sería como hablar con nosotros mismos.

Es positivo aceptar de una vez por todas que estar en pareja implica conflicto, y que lo mismo ocurre en otros tipos de relación. La clave está en saber gestionarlos una vez que hayamos aceptado que van a existir sí o sí.

Idea irracional 2: mi pareja debe poder leer mi mente

Quizás al leerla así nos parezca absurda, pero ¿te suena el extendido “si te lo tengo que pedir, ya no lo quiero”? Hombres y mujeres tendemos a pensar que el otro, por el simple hecho de conocernos y querernos, debe saber cuáles son nuestras necesidades y cómo actuar ante ellas.

Es probable, por eso, que nos enfademos con nuestra pareja si, después de una discusión con nuestros padres, no ha percibido lo mal que estábamos o lo mucho que necesitábamos un abrazo. O que no nos sintamos bien si nuestra pareja ya no es detallista con nosotros o si lo es únicamente en días señalados.

pexels photo 25685 - Ideas irracionales en parejaPensamientos a los que da lugar: si me quisiera, habría notado cómo estoy y me habría abrazado y mimado más; si me quisiera, me sorprendería cada día y trataría de mantener vivo lo nuestro…

Idea más funcional: debemos aceptar que nuestra pareja va a querernos como sabe, y no como nosotros queremos que nos quiera. Nuestra pareja, como persona individual, tiene unas características propias que ha ido adquiriendo a lo largo de su vida.

Caben, por tanto, dos opciones más aparte de la primera que nos viene a la mente -no me quiere porque no me ha mostrado cariño de esta forma específica-. Éstas son:

Primera: nuestra pareja no muestra afecto de la misma forma que lo expresamos nosotros. De hecho, puede que ambas formas de expresarlo no tengan nada que ver. Esto ocurre por lo que explicitábamos antes: sus aprendizajes y su vida han sido diferentes a la nuestra.

Segunda: nuestra pareja ni siquiera ha reparado en nuestra necesidad de afecto –o de cualquier otra cosa- en un momento determinado, y no por eso nos aprecia o quiere menos, ni carece de empatía. Sus capacidades y atención pueden estar ocupadas por otra cosa en ese momento específico, por ejemplo.

La mejor forma de asegurarnos de obtener algo de nuestra pareja es pedirlo de una forma asertiva: explicando cómo nos sentimos respecto al acontecimiento y pidiendo un cambio de comportamiento de forma directa: me gustaría que tú… “me sorprendieras de vez en cuando, ya que me encantan las sorpresas”, por ejemplo. No es óptimo en este punto usar el sarcasmo ni ninguna forma de comunicación que pueda herir potencialmente, por ejemplo: “podrías aprender del novio de María”. Trabajaremos en profundidad las formas de comunicación más funcionales para la relación en otra entrada.

3167261628 a4d296610e b - Ideas irracionales en parejaPodemos pensar, al leer esto, que pedir algo implica perder la magia de la relación. Por supuesto, esto es así si llamamos “magia de la relación” a la capacidad del otro para leernos la mente –si lo piensas bien, claro que es magia-. Sin embargo, lo único que haremos pidiendo a nuestra pareja lo que nos gusta es adaptar la relación, haciendo que se fortalezca y dure en el tiempo. De cualquier forma, una relación funciona por ensayo-error: nuestra pareja repetirá los comportamientos que ha observado que nos gustan y dejará de hacer aquellos que ha observado que no. Esta es una forma de comunicar lo que nos gusta y decirlo verbalmente es otra, ¿qué diferencia hay?

Hasta ahora hemos entendido qué papel tienen los pensamientos sobre las emociones en cualquier situación y, en especial, en las relaciones. Hemos viajado por dos de las creencias irracionales más comunes en pareja, conociendo los pensamientos a los que dan lugar y proponiendo pensamientos alternativos más útiles.

Sin embargo, aún quedan muchas por descubrir. Por eso, en el próximo artículo continuaremos describiendo ideas irracionales que tienen que ver con las relaciones amorosas: las personas no cambian, la perfección en la cama es importante, las personas de distinto sexo son diferentes biológicamente y por eso nunca llegarán a entenderse del todo, si me atraen otras personas ya no estoy enamorado, etc. ¡Qué ganas de seguir leyendo!

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Soy psicóloga sanitaria en Aumenta, proporcionando tratamiento psicológico a población infantil, juvenil y adulta. He trabajado como psicóloga social en Fundación Tomillo y poseo amplia formación práctica en diferentes entidades. Soy Graduada en Psicología por la Universidad de Salamanca y Máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Poseo mi propio modo de trabajar, basándome principalmente en las corrientes cognitivo-conductual y sistémica, cautivada por una máxima: "conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana". Carl Jung.