Cómo actuar frente al bullying

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Lunes, 08:30 a.m y Juan y Lucía viven con temor el inicio de la semana. Durante los últimos cuatro meses han aguantado los insultos, risas y agresiones de sus compañeros/as. Como Juan y Lucía se estima que 82.000 menores sufren las consecuencias del bullying en España.

En artículos anteriores hemos aprendido a identificar a los protagonistas implicados en el bullying y cyberbullying pero… ¿Cómo puedo actuar si mi hija o hijo está siendo acosada/o? ¿Cuáles son los síntomas más importantes? ¿Qué puedo hacer ante una situación de acoso? Hoy daremos respuestas a estas preguntas sobre bullying, así que coge tu café, siéntate unos minutos y ¡vamos a ello!

¿Cómo puedo detectar  si mi hijo o hija está siendo acosado/a?

El papel de las familias es fundamental para prevenir y acabar con el bullying. Para ello es imprescindible saber qué es el bullying y conocer los pasos a seguir si un/una menor está siendo acosado/a. Necesitamos tener presente dos ideas clave:

La familia es lo más importante; son tus raices y el único amor incondicional que vas a tener  – Johnny Deep

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El primer paso consiste en detectar algunas señales que indiquen que tu hijo/a, primo/a o cualquier menor de tu entorno está siendo acosado/a. Vamos a señalar algunos de los principales síntomas que pueden aparecer en situaciones de acoso:

  • Aislamiento: El niño o la niña se niega a salir con sus amigos/as o a participar en actividades extraescolares. El abandono de actividades que antes le apetecía hacer es una señal importante a tener en cuenta. Es posible que alguna vez pregunten de una forma u otra: ¿Me podéis cambiar de colegio?
  • Tristeza, apatía y cambios de humor. La niña o el niño se muestran decaídos y sin ganas de hacer nada.
  • Nerviosismo y bajo rendimiento escolar. Muestran nerviosismo que podemos notar especialmente los días previos a regresar a las clases. Además la bajada de rendimiento escolar es una muestra más de la influencia de dicho nerviosismo.
  • Dificultad para dormir y cambios de apetito. Les cuesta conciliar el sueño y, con frecuencia, se despiertan a lo largo de la noche. Suele ser frecuente que coman menos o, en algunos casos, que coman más que antes. Además es posible que en algunos casos hagan alusión a dolores de tripa frecuentes.
  • Moratones y uso de dispositivos móviles: Por supuesto, no podía faltar estar atentos/as a moratones que no sepan justificar, posibles caídas, si aparecen con la ropa rota o si dejan de utilizar aparatos electrónicos como el móvil, tablets, ordenador, etc.

 ¿Qué hacer si mi hijo/a está siendo acosado/a?

Tras detectar algunas señales que te han hecho sospechar que tu hijo o hija está siendo acosado/a llega el momento de actuar. Te preguntarás. ¿Qué puedo hacer? Lo primero que tenemos que hacer aunque parezca difícil es tranquilizarnos. Sabemos que decir esto puede ser fácil pero muy difícil de llevar a la práctica pero si nuestro/a hijo/a está pasando por una situación de acoso la mejor forma de ayudar es dirigirnos a ellos/as con una actitud calmada que les transmita seguridad. Es muy importante hablar con ellos/as sobre la situación y para eso conviene tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Témpus regit actus (el tiempo rige el acto) o para que nos entendamos: elegir un buen momento y lugar es fundamental. Para ello aprovecha para acercarte a su cuarto cuando estés tranquilo y habla con él o ella; pregúntale por su día, por las tareas que tiene que hacer, qué tal lo lleva, etc.
  • Ábrete sésamo! Abrirte al o la menor es un aspecto clave. Si quieres crear un clima relajado aprovecha para hablar con él o ella de tus inquietudes, de cómo solucionabas algún conflicto cuando tenías su edad y de esta manera no aumentar su preocupación.
  • Ante todo no juzgues sus actos. Necesitan ser conscientes de que no tienen la culpa de su situación. Muestra tu preocupación desde el cariño y la empatía y siempre tratando de encontrar soluciones.

Es posible que pese a ello tu hijo/a no te cuente la situación de acoso que está viviendo. Debes dejar claro en todo momento tu disponibilidad para hablar en próximas ocasiones y que harás todo lo posible por ayudarles. Recuerda que para ellos/as es muy difícil hablar sobre la situación de acoso que están viviendo.

En el próximo artículo hablaremos sobre cómo actuar con el centro escolar y trabajaremos juntos en un ejercicio muy práctico para comunicar la situación al centro. ¿Te lo vas a perder?

Referencias bibliográficas

  • Defensor del Pueblo (2006). Violencia escolar: el maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria (1999-2006). Madrid: Publicaciones del Defensor del Pueblo.
  • Yo a eso no juego. Guía de actuación frente al acoso y el ciberacoso para padres y madres (2017). Save the Children