Antoni Martínez de Psicología en Positivo

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Hoy tengo el placer de presentar a una de las personas con las que tuve el privilegio de trabajar durante algunos meses. Antoni Martínez es un psicólogo clínico valenciano, que se ha ido moviendo por distintas entidades relacionadas con la comunicación con uno mismo y con los demás, la autoestima o el autoconcepto.

Después de su paso por Nova Prevenció y Egoland, ahora mismo forma parte de la dirección de Psicología en Positivo. Ha pasado por algunos medios de comunicación relevantes, es autor de distintos libros digitales sobre la psicología positiva, la depresión o el “juego interno” y por supuesto, en lo que respecta a mi opinión personal, es una persona humilde, cercana y generosa, sin duda alguna; un psicólogo de esos que ya crea un clima de confianza con la primera mirada, de los que lleva la psicología clínica en el ADN.

Pero si os parece bien, vamos a conocerle y escuchar – o leer en este caso- de sus propias palabras quién es, a qué se dedica y qué opinión tiene respecto a algunos temas interesantes.

-Hola Antoni. Para empezar, y dado que es el campo en el que trabajas hoy en día, nos gustaría preguntarte acerca de qué opinión te merece la psicología positiva, por qué elegiste esta rama y no otra, y qué ventajas e inconvenientes tiene a la hora de ponerla en práctica con pacientes.

Lo primero muchas gracias por invitarme a participar en Psicorockgia. La Psicología Positiva me llamó la atención enormemente desde el primer día que supe de su existencia; de alguna manera, era aquello que me faltaba en el trabajo en la consulta. ¿Por qué limitarnos a hacer que la gente se sienta menos ansiosa, menos deprimida, menos desequilibrada… y no aspirar a que sea más optimista, resiliente y en definitiva feliz?

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Como ventajas tiene muchas: es fácil de aplicar, proporciona muchos recursos terapéuticos, es complementaria a otras corrientes y a los consultantes les gusta mucho. Como desventaja citaría el riesgo de su banalización; es una disciplina científica y poco tiene que ver con eso que se llama “pensamiento positivo”, pero a veces se puede confundir. Los smileys de caritas sonrientes con frases bonitas están muy bien y a todos nos gustan, pero ejemplifican lo anterior.

-Sabemos que llevas varios años trabajando en empresas que tratan de formar en el campo de las relaciones sociales. ¿Según tu experiencia a nivel general donde suelen estar los problemas o las dificultades de las personas que os piden ayuda? Nos referimos a si es una cuestión de habilidades sociales, de intolerancia a la ansiedad, baja autoestima etc.

¡Qué buen tema!, ¡y además me ha facilitado la respuesta la misma pregunta! Todos esos factores influyen en mayor o menor medida. Hay que ver en cuál de ellas puede mejorar la persona y actuar proponiendo soluciones.

Citaría otro factor: el darse permiso a cambiar. Modificar la propia visión sobre uno mismo, aspirar a verse diferente, y esto va relacionado con lo de salir de la zona de confort. Dar un paso más, que a veces da miedo, en esa dirección.

-Cómo psicólogo, ¿quién ha conseguido influirte a lo largo de toda tu carrera profesional? ¿Y por qué?

Por ejemplo el psicólogo americano Albert Ellis, cuando he leído textos o visto vídeos suyos siempre he pensado “yo quiero ser como ese señor”. Y voy a recomendar a vuestros lectores que se estén formando como psicólogos que al menos en una ocasión vayan al psicólogo. Poder ver trabajando con uno mismo a algún psicólogo que admires es una experiencia de aprendizaje y de cambio enorme.

-En Psicorockgía siempre tratamos de incluir la música en las entrevistas. ¿Qué canción y qué grupo nos recomendarías escuchar? Nos han llegado algunos rumores de que te encanta Camela, ¿es cierto?

Fernando, no se te escapa nada. Que lance la primera piedra quien no sepa tararear algún estribillo de Camela. No seré yo.

Personalmente me gusta escuchar indie, por ejemplo el grupo Supersubmarina. Tienen esa animosidad divertida del pop con unas letras con sentido, por ejemplo en la canción Elastica galactica, que da ganas de moverse de forma divertida.

Y me gustan los cantautores. Leonard Cohen, citando la canción A thousand kisses deep, que no hace que quiera moverme de forma divertida pero que siempre consigue absorberme en su escucha.

-Hoy en día está muy de moda el tema de los “tratamientos empíricamente validados”, un concepto que procede de la APA de EEUU, y con el que hay ciertas ramas de la psicología que no están de acuerdo, por sentirse desplazadas sin un motivo solido, según su punto de vista. ¿Cuál es tu opinión respecto a este tema?

Me parece que el encontrar tratamientos y modelos empíricamente validados es fundamental. Yo por ejemplo utilizo la terapia cognitivo-conductual y la psicoterapia positiva por tal motivo. La psicología necesitaba y necesita tener esa fuerza y respetabilidad, para saber decir esto sabemos que vale y esto parece que no tanto.

Ahora bien, hay más vida bajo el sol. Si a una persona la encaja y le gusta más otro tipo de tratamiento me parece maravilloso. Nos quedamos con lo que nos sirve personalmente y desechamos lo que no, así que creo que no hay que ser dogmáticos.

-Quien te conozca tendrá claro que por norma general has sido emprendedor, estuviste en Egoland y ahora en Psicología en Positivo. Empresas que aparecieron de la “nada” y se han ido haciendo un nombre con el paso del tiempo. ¿Cómo ha sido tu experiencia en este sentido? ¿Qué consejo darías a los jóvenes psicólogos que quieran innovar y emprender en un campo determinado?

Antes citaría Nova Prevenció también, ONG que sigue funcionando. Si Egoland y Psicología en Positivo han ido avanzando y superando obstáculos creo que ha sido porque la base de las personas que han ido trabajando tenían calidad profesional y humana, además de que las ideas de base fueran buenas. Lo importante es la forma que se le da a la idea.

Trabajar como psicólogo no es fácil, requiere trabajo, horas, esfuerzo… pero recompensa. Y cuando uno acaba recibiendo palabras de reconocimiento por parte de una persona a la que has atendido es una sensación enorme, poderosa y que te da mucha energía.

-¿Cómo crees que influyen programas televisivos como “Mujeres, hombres y viceversa” o “Gran Hermano” en la forma de relacionarse consigo mismos y con los demás, de los jóvenes españoles? ¿Estás a favor o en contra de este tipo de programas? ¿Por qué?

Estoy a favor si los consideramos programas de humor. Pero la verdad es que me entristece que sean una referencia y algo tan visto por la gente de mi edad e inferior. Como leí hace poco, mejor nos iría con más Salvados y con menos Sálvame.

– Habitualmente hay lectores que nos piden consejo sobre cómo mejorar su capacidad para conocer gente nueva o adaptarse a situaciones sociales en general. Evidentemente que es un tema profundo que requeriría más tiempo, pero ¿qué consejo les darías para empezar a mejorar en todas esas situaciones para sentirse más cómodos?

Pasito a pasito. No hay que tener prisa para ello, no hay muescas que hacer en el revólver ni demostrar nada a nadie, así que no nos pongamos presión suplementaria. Al final una serie de pequeños avances se transformarán en una gran oleada de cambio.

-¿Cuáles son tus planes de futuro respecto a tu vida profesional? ¿Hay algo que todavía tengas ilusión por hacer y no te hayas puesto con ello aún?

Sí. Me gustaría que Psicología en Positivo siguiera creciendo y fuera una referencia a nivel de España en terapia, formación y divulgación. Me gustaría escribir un libro en papel, tras haber escrito ebooks. Y me gustaría dar una charla TED, como esa tan chula que un tal Fernando dio.

-Dado que algunos de nuestros lectores pueden estar conociéndote en este momento, ¿qué tipo de trabajo llevas a cabo Psicología en Positivo?  ¿Cuáles son las tareas, o talleres concretos de los que te encargas?

Ahora mismo me toca estar más centrado en la Escuela de Psicología como formador; en este programa trabajamos en el proyecto de psicólogos que quieren desarrollar su proyecto profesional y cumplir su sueño. Y también ejerzo de Presidente, allí se incluirían tareas como la comunicación externa, desarrollar la marca, hacer contactos profesionales. Ahora bien, como en todo centro de psicología también me encargo del día a día: desde mantener los espacios limpios a comprar materiales a lo que sea necesario, como el resto de compañeras.

-Y por último, a menudo se critica en cierto modo el hecho de participar en talleres de empresas relacionadas con el mundo de la seducción. ¿Qué opinas tú de esto como psicólogo? Y por otro lado, ¿qué opinas de las empresas que se dedican a esto sin una base psicológica y de otras disciplinas?

El trabajo en seducción desde un punto de vista sano y divertido me parece maravilloso.   En Egoland como bien sabes la gente no sólo cambia si no que se divierte en los talleres.

La seducción es una bella palabra e implica actos bellos… ¿Me siento bien comunicando lo que me gusta del otro, sintiendo esa chispa del flirteo sano y honesto? Seguramente sí, y se encuentran fácilmente cosas positivas en ello.

Como psicólogos podemos ayudar a dignificar la intervención y el cambio de las personas, y trabajar lo que en seducción se denomina Juego Interno, que no es otra cosa que lo que pienso y siento en la interacción con los otros.

Seguramente otras personas y otros profesionales también puedan ayudar, aunque yo tendería a fiarme más de quien 1) tiene la base y la formación adecuada y 2) además ha adquirido experiencia práctica en este campo. Dos por uno.

¡Y acabaré diciendo que felicidades por este proyecto tan atractivo a todos los colaboradores – instigadores – conspiradores de Psicorockgia!

A ti Antoni por ser uno de ellos. Hasta aquí la entrevista hijos del Rock and Roll y la psicología, nos veremos pronto con otra nueva entrega.  Nos despedimos con una frase que nuestro entrevistado lanzó en su día:

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo.”

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Fernando Díez Serrano
Psicólogo general sanitario y fundador de Psicorockgía. He sido ponente en TEDxCalledelacompañia y he colaborado con empresas como Psiky, Egoland o Psicología y Comunicación. Actualmente ejerzo de psicólogo en Clínica Centro Estación en Ávila. La clave para dar sentido a la vida está en el arte, está en la música.